martes, 21 de marzo de 2017

DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

                                        Foto de Martin Vlach



UNA PIEDRA IRIDISCENTE                             

ACARICIO esta piedra que he encontrado;
la limpio, la despojo de la tierra,
la aprieto entre mis manos
y encuentro su temblor, su pulso muerto.

Entonces la alzo al sol para observarla.

En sí no dice nada pero dice:
dice la lluvia en su lavar continuo
que por su lado pasa abriendo cauces;
dice la hierba de un verde infalible
que acaba de nacer delante mismo
con tanto empeño, casi desafiando;
dice también el viento y su dominio,
haciendo cortes, huecos, hendiduras,
echando tierra encima de más tierra,
pulimentándola, borrando restos,
fijando vetas del color del iris.

Es su estructura osada resistencia.

En su formado mineral
está grabada entera la intemperie.

La acaricio y percibo su frialdad,
el relieve ceñido del contorno,
su inerte cuerpo expuesto, reposando,
dejando hacer al tiempo su labor.

Diseminada piedra umbría.
Sinónimo de mí.



sábado, 25 de febrero de 2017

TRES POEMAS DE JOSÉ MATEOS

                                        Foto de un servidor



LAS COSAS

COMO si tuvieran alma
habitar entre las cosas
-la silla, el lápiz, el vaso…-
y que las cosas no estorben,

como cuando
cae la nieve
y, entrando más en sí mismo,
el mundo desaparece.




DE REGRESO A CASA

ENTRE la multitud
estamos siempre solos,
pero no estamos solos.

Contigo, noche oscura,
qué soledad más llena
de prodigio y de nada.




UN RECUERDO

APENAS puedo verte
desde esta edad de niebla y noche alta,
gallo de Grazalema, que cantabas
en el corral de enfrente de estas ruinas
donde yo he dado mis primeros pasos.

Nada más eres
                      sombre de una sombra,
desenfocada imagen sin sustancia
que hoy cruzó por mi mente.

                                         Y sin embargo,
por un momento, tu perfil airoso
rompió la noche, gallo
de Grazalema, y desde qué profunda
oscuridad de un tiempo antes del tiempo,

tu canto antiguo me ha traído el alba.

                de “Otras canciones” Editorial Pre-Textos, 2016

martes, 21 de febrero de 2017

UN POEMA DE JULIO MARISCAL




EL COMEDOR

Aquí, junto a la puerta, se sentaba mi padre;
mi madre, enfrente, taciturna, lejos
y nosotros, los cinco hermanos, éramos
un de acá para allá, un disputarnos
el sitio más cercano o más distante…

Aquí, para el cocido de los jueves,
para el pan y el sosiego de toda la semana,
mi padre hablaba poco, un esbozar apenas
una media palabra que mi madre
solícita y distante completaba.
Y nosotros, un loco gorgear de jilgueros
comentando las clases, los paseos, el cine,
y la naranja viva, meridional y roja
como un punto y aparte a nuestras discusiones.

Ahora soy yo quien tiene
un sitio señalado, ya desaparecidas
las arrugas, las canas de mis padres,
bajo un lomo de piedra mis hermanos
o hacia otro comedor con nuevas luces.

Soy yo quien dice a medias las palabras
sin encontrar un dejo maternal que las clame,
soy yo quien lejos de todo lentamente
me anudo al corazón la servilleta,
esperando que un día, de un hachazo
ya la vida del todo se me vaya
como un punto y aparte a nuestras discusiones
de este comedor donde clavo mis recuerdos ahora.

de “Trébol de cuatro hojas”  reunido en “Poesía completa” de la Editorial La Isla de Sistolá, 2014

lunes, 6 de febrero de 2017

POEMA

                                      Imagen de Masao Yamamoto

LA GARZA


DELANTE de mis ojos ¿o es más dentro?,
vuela una garza.

Algo lejana está aunque bien cerca
la siento ahora, en este día raso
de puro invierno.

Apenas ya es un punto en el paisaje.
Entonces lo convoco. Lo hago mío.
Lo vivo en la inminencia, disponiendo
que sea persistente invocación.

¿Qué misterioso vuelo? ¿A dónde irá
con decisión tan firme?
¿Qué buscará? ¿Qué habrá allá en su mundo
que yo no sé?
¿Será su manso vuelo el camino señalado?



miércoles, 25 de enero de 2017

UN POEMA EN LA REVISTA ESTACIÓN POESÍA

                                  Para leer la revista, aquí


APRENDIZAJE

SONRÍES mientras ves
al niño ajetreado con la bici.
Te regocija el pánico en su cara.
Disfrutas por la pose de su cuerpo
que apenas puede mantener erguido,
afanado, aprendiendo las difíciles
leyes del equilibrio,

y miras a la par
la imagen satisfecha de su padre
que sabe la importancia de este día.

Y, aunque en ninguna foto, ni en las crónicas,
será inmortalizado este momento,
conoce el padre, sabe
que cuando rueda y cuerpo corran juntos
y al fin avance el niño sin ayuda,
es cuando el calendario de su vida
se empezará a escribir.
A señalar las fechas principales.



sábado, 31 de diciembre de 2016

POEMA

                                          Foto de  Hirano Hakuko

SOBRE LA OBSERVACIÓN DE UN PÁJARO

CARECE de raíz pues no es un árbol.
Miradlo sustentado, cómo oscila,
vibra, se parapeta en su saber.

Con su carga de plumas
lleva en el pico una madera inerte
que en breve habrá de incorporar al nido.
Miradlo cómo arranca un vuelo al aire,
cómo aturde al oído
su rompedor silencio.
                              Y escuchad
el discurrir tranquilo de diciembre.



martes, 20 de diciembre de 2016

VILLANCICO

                                     Foto de Elena Bellido



ASÍ, el niño era de barro                                       
y cartón piedra la cueva.
Iban montados tres reyes,
según dice la leyenda,
en tres fornidos camellos
que avanzaban tras la estela.

Así, esa mano inocente
del niño que en tiempos yo era,
va añadiendo figurillas,
mezcla de épocas diversas:
romanos, algún fenicio,
vaqueros e indios con flechas,
y hasta algún click de Playmobil
haciendo guardia en la puerta.

De ese niño que se abruma
mirando al Niño en la cesta
de mimbre, llena de paja
limpia, mullida, no queda
más que otro niño ya viejo
que, fiel a su sueño, espera
revivir ese paisaje
que aún tantas veces anhela:
ser figurita y correr
tras el buey y, con la destreza
de un hombre que ahora es más niño,
sacarle brillo a la estrella,
subir peñascos, bañarse
en papel de plata regia;
asir las crines de plástico
del mulo y, a rienda suelta,
voz en grito, y riendo, a todos
evocar la Buena Nueva.


lunes, 12 de diciembre de 2016

POEMA

                                           Foto de Masao Yamamoto



DE PRONTO

DE pronto, sobre la hoja donde escribes,
una merma de sol se te presenta.

Absorto, ensimismado, la descubres.
Percibes su riqueza y la haces tuya.

Mas esperas que siga junto a ti
el tiempo suficiente,
que quede en rendición su brusca huida
y acabe trascendiendo en luz concreta.

En algo que retuvo la hoja en blanco.






viernes, 9 de diciembre de 2016

¿ES EL OTOÑO?

                                            Foto de un servidor


¿ES EL OTOÑO?

¿ES el otoño? ¿Es su color el ocre?
Dime si es el otoño.
¿Y dónde están las flores?
                                    No veo pájaros.
Tan solo alguna nube preparándose.

Y lluvia.

No una lluvia que cae,
es más bien interior, como de dentro.


viernes, 18 de noviembre de 2016

POEMA

                                Fotografía de Martin Vlach



ESTA mañana un pájaro
se posó junto a mí.
Fue un mágico momento,
nada más que un instante
en el que, un tanto tímidos,
nos mirábamos ambos.
Yo entendí su lenguaje
y, creo, que él el mío.
Solo fue un intercambio
de signos guturales.
Yo empecé con un silbo
mal hecho, que él amplió
con un canto celeste.
Después vino un silencio
que rompió con sus alas.

De este modo nos fuimos.
Él voló hacia su mundo;
yo volví, de repente,
a encontrarme en el suelo.

domingo, 16 de octubre de 2016

DOS POEMAS DE SUSANA BENET




NO SE ATREVEN

No se atreven mis manos ni mi boca
a celebrar lo que la vida ahora
generosa me ofrece.

Incrédulos mis ojos
desvían la mirada.
Tan rara es la alegría.
Tan fugaz el placer cuando se alcanza.

Qué fácil ser feliz y qué difícil
será después
condenar al olvido tanto gozo.



TRES EN RAYA

Parece que los gatos
andan inquietos esta tarde
de pronto oscurecida.

Con paso silencioso
exploran los rincones de la casa,
olfatean el aire tensando las orejas,
atentos, excitados.

Los tres, con indolencia,
se mueven, se entrecruzan
ejecutando un juego, una danza
sutil y misteriosa.

Sobre un eje invisible
que atraviesa el salón
se acomodan los tres, equidistantes.

Inmóviles reposan
hasta que el rayo, repentino,
estalla en el cristal de sus pupilas
y rompe en un instante
la exacta formación.

        

de "Lo olvidado". Editorial Frailejón, 2015, de Colombia.
Se acaba de editar en formato digital en Uno y Cero Ediciones: 
http://unoyceroediciones.com/libros/lo-olvidado/

viernes, 14 de octubre de 2016

POEMA

                                              Foto de un servidor




DÓNDE EL PINAR


CÓMO te gustaría regresar,
poder volver a aquel lugar remoto
que permanentemente rememoras.

Escogerías días en que la soledad
hacía y deshacía a cual su antojo.

Así, varado en ese antiguo tiempo
lo revives en ti, lo resucitas:

era la tarde un plan preconcebido.
Entonces con el alboroto previo
del que sabe, yacías displicente
en el cobijo amable de un pinar
haciendo libertad de la pereza.
Este era el modo tuyo de asentir.
De estar en este mundo.
                                  Así, tumbado,
buscabas la más blanca de las nubes.
Entonces te cubrías de su espuma
y hacías del paisaje un puro ensueño.
Al declinar la tarde
venía un viento frío, farragoso,
y a merced del temblor quedaba expuesto
el esbozo sereno, imperturbable,
de tu dormido cuerpo.
Entonces te abrigabas con las manos,
pues algo ya intuías.
Aunque sabías que ese tiempo nuevo,
el que ahora vives, desde el que ahora invocas,
seguía bien lejano.
                               
 Y ahora mírate,
                       aquí te ves tan solo,
con este añoro que no cesa.
Buscando la manera de volver
a aquel pinar, de ser aquel muchacho
que un día abandonaste.



lunes, 10 de octubre de 2016

DOS POEMAS DE JOSÉ LUIS PARRA



BODEGÓN DE UNA NOCHE DE VERANO

Cómo se arrugan, sigilosas,
imperceptiblemente,
las peras, las manzanas,
en el cristal imperturbable; cómo
se mancha y ennegrece el amarillo
de los plátanos
                         y se ablanda
la pulpa, el fulgor de las cerezas…
Si fueran más agudos tus sentidos
sin duda escucharías,
en esta quieta noche de verano,
el incesante juego de la muerte
incluso en la aparente consistencia
del frutero.
                 Y tú aquí, sudoroso,
medio desnudo,
fumando sin sosiego en la cocina;
tú aquí, presa rendida, ya atrapado
por los feroces lebreles del tiempo;
tú aquí,
coronando sin gloria esta sombría
naturaleza muerta.



INCLINÁNDOME

Inclinándome, sí,
al clima de los años, al peso de las ruinas
de la carne, encorvado en mis carencias,
como el sauce que roza en la corriente
el reflejo fugaz de lo vivido.

Inclinándome, sí,
con reverencia, agradeciendo
la presencia del escaso auditorio,
el temple y alegrías que me han dado
en esta feria bufa, ignominiosa.

Inclinándome, sí,
ante el misterio y su verdad ambigua
y su belleza fugitiva y ciega,
no con rendida servidumbre
sino con refinada cortesía.

Y cuando la certeza al fin se imponga
de que no habrá más horas ni más días,
salir como una sombra
salir, pero inclinándome,
salir sin titubeos de la escena.

"Anunciación del aire" ha sido publicado recientemente por la editorial Frailejón de Colombia.

viernes, 16 de septiembre de 2016

DEMASIADO FUGAZ

                                                 Foto de un servidor



FUE un escaso momento de plena nitidez;
un instante muy corto. Pero fue suficiente:
se oía el normal ruido que genera la noche
en su estado más denso: la mudez de las cosas;
el sonido del viento parecido a un murmullo;
el silencioso roce de las hojas de un árbol;
varios perros insomnes ladrando al unísono;
el paso intermitente de unos coches.
Lo normal de una noche sin historia, aburrida.
Yo estaba en el balcón enfrascado en mi pensar
-los huesos me dolían y opté por levantarme,
rendido a la evidencia de una edad ya madura-,
cuando un algo tan rápido,
                                      algo como una estrella,
aunque no tengo la total certeza
de lo que en realidad mis ojos vieron,
surcó de norte a sur, de arriba abajo,
la plenitud del cielo. Yo sólo vi una estela
dibujada de blanco, un relámpago, no sé, algo
como el trazo invisible que una mano pintora
a sus sólo elegidos le gusta regalar:
la efímera belleza de lo que ya no existe.

Su sentimiento vivo. Su imborrable recuerdo.


miércoles, 27 de julio de 2016

ASÍ ES LA VIDA

                                 Foto de Masao Yamamoto





ASÍ ES LA VIDA
                           a Doris, ya ausente

   
ES la revelación, es el recuerdo.
Rememoras aquello
que a los ojos de todos ya no existe.
Te viene a la memoria, como un mantra,
la pertinaz ausencia,
                             y no la eludes,
la vives en tu ser, la resucitas.

Así es como dialogas con los muertos.
Haciendo ver que escuchan, que respiran.
Como si deambularan sus cuerpos desnutridos
por escarpados páramos,
por improbables sendas.

Pero bien sabes que esto no es posible.
La carne necesita del cariño,
del calor tibio que la sangre ofrece
y que riega, renueva, da alimento
al músculo, a la vida.

Pero aun así resistes el envite,
la dura asignatura de la lógica,
el ruego, el puro grito de la muerte
que intenta hacerte ver
que es tarde ya, que el tiempo ahora es otro.

No llegas a entender. Por eso exclamas:
Así es la vida, bella en su concepto
mas cruel e injusta; dura en su actitud.

Sabes que el transcurrir te hará olvidar
y haces que sea la resignación
mera herramienta, avío, el objetivo.

Te agarra la añoranza.

Haces de la humildad tu condición.
Y, así, con obediencia,
esperas revertir lo que es destierro.